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viernes, 21 de septiembre de 2012

Pablo Neruda: A Rafael Alberti (Puerro de Santa María, España) (*)


Rafael, antes de llegar a España me saliò al camino 
tu poesía, rosa literal, racimo biselado, 
y ella hasta ahora ha sido no para mí un recuerdo, 
sino luz olorosa, emanaciòn de un mundo.

A tu tierra reseca por la crueldad trajiste 
el rocío que el tiempo había olvidado, 
y España despertò contigo en la cintura, 
otra vez coronada de aljòfar matutino.

Recordarás lo que yo traía: sueños despedazados 
por implacables ácidos, permanencias
en aguas desterradas, en silencios 
de donde las raíces amargas emergían 
como palos quemados en el bosque. 
Còmo puedo olvidar, Rafael, aquel tiempo?

A tu país llegué como quien cae
a una luna de piedra, hallando en todas partes
águilas del erial, secas espinas,
pero tu voz allí, marinero, esperaba
para darme la bienvenida y la fragancia
del alhelí, la miel de los frutos marinos.

Y tu poesía estaba en la mesa, desnuda.

Los pinares del Sur, las razas de la uva 
dieron a tu diamante cortado sus resinas, 
y al tocar tan hermosa claridad, mucha sombra 
de la que tiraje al mundo, se deshizo.

Arquitectura hecha en la luz, como los pétalos, 
a través de tus versos de embriagador aroma 
yo vi el agua de antaño, la nieve hereditaria, 
y a ti más que a ninguno debo España. 
Con tus dedos toqué panal y páramo, 
conocí las orillas gastadas por el pueblo 
como por un océano, y las gradas 
en que la poesía fue estrellando 
toda su vestidura de zafiros.

Tú sabes que no enseña sino el hermano. Y en esa
hora no sòlo aquello me enseñaste,
no sòlo la apagada pompa de nuestra estirpe,
sino la rectitud de tu destino,
y cuando una vez más llegò la sangre a España
defendí el patrimonio del pueblo que era mío.

Ya sabes tú, ya sabe todo el mundo estas cosas. 
Yo quiero solamente estar contigo,
y hoy que te falta la mitad de la vida,
tu tierra, a la que tienes más derecho que un árbol,
hoy que de las desdichas de la patria no sòlo
el luto del que amamos, sino tu ausencia cubren
la herencia del olivo que devoran los lobos,
te quiero dar, ay!, si pudiera, hermano grande,
la estrellada alegría que tú me diste entonces.

Entre nosotros dos la poesía
se toca como piel celeste,
y contigo me gusta recoger un racimo,
este pámpano, aquella raíz de las tinieblas.

La envidia que abre puertas en los seres
no pudo abrir tu puerta, ni la mía. Es hermoso
como cuando la còlera del viento
desencadena su vestido afuera
y están el pan, el vino y el fuego con nosotros
dejar que aúlle el vendedor de furia,
dejar que silbe el que pasò entre tus pies,
y levantar la copa llena de ámbar
con todo el rito de la transparencia.
Alguien quiere olvidar que tú eres el primero?
Déjalo que navegue y encontrará tu rostro.
Alguien quiere enterrarnos precipitadamente?
Está bien, pero tiene la obligaciòn del vuelo.

Vendrán, pero quién puede sacudir la cosecha 
que con la mano del otoño fue elevada 
hasta teñir el mundo con el temblor del vino?

Dame esa copa, hermano, y escucha: estoy rodeado
de mi América húmeda y torrencial, a veces
pierdo el silencio, pierdo la corola nocturna,
y me rodea el odio, tal vez nada, el vacío
de un vacío, el crepúsculo
de un perro, de una rana,
y entonces siento que tanta tierra mía nos separe,
y quiero irme a mi casa en que, yo sé, me esperas, 
sòlo para ser buenos como sòlo nosotros 
podemos serlo. No debemos nada.

Y a ti sí que te deben, y es una patria: espera.

Volverás, volveremos. Quiero contigo un día 
en tus riberas ir embriagados de oro 
hacia tus puertos, puertos del Sur que entonces no alcancé.
Me mostrarás el mar donde sardinas
y aceitunas disputan las. arenas,
y aquellos campos con los toros de ojos verdes
que Villalòn (amigo que tampoco
me vino a ver, porque estaba enterrado)
tenía, y los toneles del jerez, catedrales
en cuyos corazones gongorinos
arde el topacio con pálido fuego.

Iremos, Rafael, adonde yace 
aquel que con sus manos y las tuyas 
la cintura de España sostenía.
El muerto que no pudo morir, aquel a quien tú guardas, 
porque sòlo tu existencia lo defiende. 
Allí está Federico, pero hay muchos que, hundidos, enterados,
entre las cordilleras españolas, 
caídos 
injustamente, derramados, 
perdido cereal en las montañas, 
son nuestros, y nosotros estamos en su arcilla.

Tú vives porque siempre fuiste un dios milagroso. 
A nadie más que a ti te buscaron, querían 
devorarte los lobos, romper tu poderío. 
Cada uno quería ser gusano en tu muerte.

Pues bien, se equivocaron. Es tal vez la estructura 
de tu canciòn, intacta transparencia, 
armada decisiòn de tu dulzura,
dureza, fortaleza, delicada, 
la que salvò tu amor para la tierra.

Yo iré contigo para probar el agua 
del Genil, del dominio que me diste, 
a mirar en la plata que navega 
las efigies dormidas que fundaron 
las sílabas azules de tu canto.

Entraremos también en las herrerías; ahora 
el metal de los pueblos allí espera 
nacer en los cuchillos: pasaremos cantando 
junto a las redes rojas que mueve el firmamento. Cuchillos, 
redes, cantos borrarán los dolores. 
Tu pueblo llevará con las manos quemadas 
por la pòlvora, como laurel de las praderas, 
lo que tu amor fue desgranando en la desdicha.

Sí, de nuestros destierros nace la flor, la forma 
de la patria que el pueblo reconquista con truenos, 
y no es un día solo el que elabora 
la miel perdida, la verdad del sueño, 
sino cada raíz que se hace canto 
hasta poblar el mundo con sus hojas. 
Tú estás allí, no hay nada que no mueva 
la luna diamantina que dejaste:

la soledad, el viento en los rincones, 
todo toca tu puro territorio, 
y los últimos muertos, los que caen 
en la prisiòn, leones fusilados, 
y los de las guerrillas, capitanes 
del corazòn, están humedeciendo 
tu propia investidura cristalina, 
tu propio corazòn con sus raíces..

Ha pasado el tiempo desde aquellos días en que compartimos 
dolores que dejaron una herida radiante, 
el caballo de la guerra que con sus herraduras 
atropello la aldea destrozando los vidrios. 
Todo aquello naciò bajo la pòlvora, 
todo aquello te aguarda para elevar la espiga, 
y en ese nacimiento se envolverán de nuevo 
el humo y la ternura de aquellos duros días.

Ancha es la piel de España y en ella tu acicate 
vive como una espada de ilustre empuñadura, 
y no hay olvido, no hay invierno que te borre, 
hermano fulgurante, de los labios del pueblo. 
Así te hablo, olvidando tal vez una palabra, 
contestando al fin cartas que no recuerdas 
y que cuando los climas del Este me cubrieron 
como aroma escarlata, llegaron 
hasta mi soledad.
Que tu frente dorada 
encuentre en esta carta un día de otro tiempo, 
y otro tiempo de un día que vendrá.
Me despido 
hoy, 1948, dieciséis de diciembre,
en algún punto de América en que canto.
__________
(*) De la obra 'Canto general', capítulo 'Los ríos del canto'

martes, 10 de mayo de 2011

Romelia Alarcón Folgar (1): Epístola irreverente a Jesucristo (*)


I
Cristo,
bájate ya de tu cruz y lávate las manos,
lava tus rodillas y tu costado,
peina tus cabellos,
calza tus sandalias 
y confunde tus pasos 
con todos los pasos que te buscan 
por la cordilleras y el mar;
por las comarcas; 
por el aire, 
por las alambradas de los caminos.


Tú solucionas cualquier cosa,
para Ti todo es fácil 
y entonces ¿qué esperas?
¿Por qué no bajas de tu cruz ahora mismo?,
sin parábolas, con balas 
y sueltos arrecifes vengativos 
en las manos...


Y se llenen los pueblos de hombres liberados 
y sol de mediodía,
huertos, palomas y rosas 
de corolas intactas 
y clarines anuncien 
pacíficas mañanas.


Cristo,
baja ya de tu cruz
donde millares de hombres contigo 
están crucificaos:
lava tus manos y sus manos, 
tus rodillas y sus rodillas,
tu costado y el costado de ellos;
lava tu frente y la frente de ellos 
coronada de espinas.


Que no prosiga tu martirio inmóvil:
muestra tu ira,
baja ya de cruz,
mézclate con los hombres que te aman.


II
Caes como la aurora con sonidos silvestres
sobre todas las cosas.
Tu litoral de estrellas con millares de ojos.
Tu gran rostro de bruces en el aire.
Sobre tu pecho mar adentro.
Doble ruta de góndolas y barcas.


Tus barbas se avecinan incendiando las zarzas;
sopla tu aliento doblando las montañas.


Tu eres poderoso, tus manos de remotas edades
calcinaron sodomas,
rompieron amarras de lluvia
y hombres de sal petrificados.


¿Acaso ignoras, Jesucristo, que ahora
anda suelto tu enemigo el demonio?
Los huesos de los hombres aullando
rondan fosas abiertas.
Los hombres clavan féretros.
¡Carpintero...!
desde tu claridad todos los árboles
tienen la medida de un cajón de muerto.


Ya no mas la inocencia del átomo,
la dulzura del viento,
el corazón azul del agua
y arpas asumiendo tu presencia.


Manos se levantan clamando
cercadas de buitres.
Bocas sin futuro te nombran.
Desciendes de tu sitial celeste
prisionero del cielo,
camina por el barro de la tierra.


Quizás,
en la última cena del mundo
Judas te bese en la mejilla.


III
Alto silencio de amatistas,
encontrada estatura cotidiana.
Tu corona de espinas, la lanza de Longinos
sin diámetro, ni pausa,
en la corriente humana repetidas.


En el orden del día,
solo corazones ahorcados en las ramas,
el grito de ciudades fusiladas
y el sudor de las caras sin verónicas
y Tú pulsando arpas,
sin uso para oídos terrenales.


La luz cuelga de tus vestidos,
por tu piel baja el día
el trigo crece por tus huellas.


Es tan sencillo acomodar el gozo en los graneros:
abarrotar los frutos clamorosos,
poner alto a las manos cercenadas,
a las abejas negras de la muerte.


Al menos,
deja que los niños te rodeen
invadiendo secretas alambradas
y mujeres
con los ojos picados por las lágrimas
puedan tocar tu traje.


Caigan tus palabras -rocío-
en los parques y campos;
perpetua el Sermón de la Montaña
en la plaza sembrada de puñales.


Silencia el coro de los santos,
manda callar los pájaros
para escuchar el llanto de los hombres;
los huesos que te nombran
quebrados en el polvo;
recorre como Dante
los infiernos del hombre.


Haz un milagro rápido en el nombre del Padre,
ratifica que existes
con un nuevo Domingo de Resurrección. 
___________
(*) (De la antología 'POESÍA REVOLUCIONARIA GUATEMALTECA. de Mª Luisa Rodríguez. Edita: Zero, S.A. Madrid, octubre 1969)

lunes, 2 de mayo de 2011

Werner Ovalle López (*): Trozo de 'El canto vivo' (1)

Mientras tanto allá lejos, después de las ciudades,
entre un bosque de sueños y una clara esperanza,
hace su hogar el luto, el llanto desmedido,
la miseria enturbiada, la soledad, el hambre.


Que lloran, que se olvidan los niños desnutridos,
las  viudas extrañadas entre deuda y derrota,
los perros que no entienden ya el amargo ladrido.


Mueren los diarios peones. Llega el patrón flemático,
regala un mes de sueldo, no ríe diez minutos,
suelta una frase hipócrita, coloca un nuevo número,
se despide. Y olvida. Y sonríe diez años.

__________
(*) http://www.literaturaguatemalteca.org/Ovalle.html
(1) De la antología 'Corona de la Vida', 1962


(Del libro 'POESÍA REVOLUCIONARIA GUATEMALTECA. de Mª Luisa Rodríguez. Edita: Zero, S.A. Madrid, octubre 1969)




jueves, 3 de febrero de 2011

Michael Simic: Senos (*)



.
Me gustan los senos prietos
los pechos rebosantes
protegidos por un capullo.
.
Surgen tentadores en la noche.
Los bestiarios de los antiguos
que incorporan al unicornio
los han querido dejado fuera.
.
Espermático, como el levante
hora antes de que se alce el sol,
dos asadores para la magnífica
piedra filosofal
por lo que vale la pena enojarse.
.
Sobrellevan en sus pezones
notas de jadeos inaudibles,
vocales de gozosa claridad
para el corto colegio rojo de nuestras bocas.
.
En otro ámbito, la soledad
hace otra entrada siniestra
en su libro mayor, la miseria
pide fiada otra taza de arroz.
.
Se acercan: presencia
animal. En el granero
la leche tiembla en el cubo.
.
Me deleita encaminarme a ellos
desde abajo, como un rapaz
que se encarama a una silla
para lograr el fruto prohibido del recipiente.
.
Suavemente, con mi boca,
ir soltando la botonadura.
Hacer que se escurran en mis manos
como dos vasos de cerveza recién vertida.
.
Escupo sobre los cretinos que no han metido 
los senos en su metafísica,
sobre los astrónomos que no los han contado
entre las lunas de la tierra...
.
Proporcionan a cada dedo
su real forma, su alegría:
jabón angelical, espuma
en que nuestras manos se lavan.
.
Y cómo dignifica la lengua
a estos dos panecillos agrios,
pues la lengua es una pluma
sumergida en yema de huevo.
.
Yo insisto en que una doncella
desnuda hasta la cintura
es el primero y último prodigio,
.
que el antiguo portero en su lecho de muerte
que solicitó ver los senos de su desposada
para una ultima ocasión
es el más grande poeta que ha existido.
.
Oh, mis queridas, mis pensativas gaitas.
Fíjense, todas dormitan en el universo.
.
Ahora, en la inmovilidad absoluta
del tiempo, aproximando la cintura
de mi amada hacia la de un servidor
.
derramaré cada seno
como una torpe y negra uva
adentro del panal
de mis adormecidos labios.


__________
(*) Versión libre del poema: Iswe Letu

jueves, 27 de mayo de 2010

Omar Khayyam: Abandonar Toda Religión (*)

¿?¿?¿?

Colmado de gozo camino sorbiendo la bebida embriagadora. Así soy yo.

Mi verdadera fe consiste en abandonar toda creencia e irme de la religión.

Pregunté, curioso, a la novia de todos los tiempos: —¿Cuál será tu dote?

Y la novia de los tiempos me contestó: —¡Mi dote es esta víscera triunfal,

en todo su alborozo, en todo su fausto, en todo su aureolado esplendor!

Pues ven, le dije, hagamos unos hijos guerrilleros que quiebren el Capital.

-

(*) Versión sacrílega de una rubayata de Omar Khayyam

¿?¿?¿?


lunes, 24 de mayo de 2010

Omar Khayyam: A dormir la mona (*)

.

Bebe, amigo, mientras aún haya tiempo, el brebaje embriagador. 


Marcharás, después, a dormir la mona profundamente bajo tierra.


Allí no tendrás confidente, amigo, no tendrás, ¡ni amante, ni nada!


¡Sé discreto! Y no divulgues este secreto: una vez marchitada, 


no reabrirá la flor sus hermosos pétalos, ¡nunca, nunca jamás!


Belleza, frescura y, esplendor ¡estarán perdidos para siempre!

.

(*) Versión libérrima

.



viernes, 21 de mayo de 2010

Omar Khayyam: Rumores y más rumores (*)

.
Desde tiempos remotos dicen y repiten que allá, en la promiscuidad del Paraíso,


hay de sobra para todo el mundo magníficas mujeres excitantes, y de añadidura


vino, mucho queso, mucha miel, y otras numerosas delicias al alcance de todos...


Si admitimos la base de todos esos rumores, ¿quién osará criticarme porque


yo he adorado una sola copa de vino, y una sola mujer, la bien amada, la mía?


¿Quién se encarará conmigo porque haya revelado las contradicciones sociales?

__________
(*) No se engañen el titulo de esta versión libre es nuestro
.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Omar Khayyam: Muerte y Vino (*)

.
Cuando me borre la Muerte y se endurezca el puñado de mis días, 
he de llamaros, amigos míos, para ser conducido a la sepultura.


En polvo convertido, modelaréis un ánfora que llenaréis de vino.
Acaso... quizás... tal vez entonces, me veréis resucitar alegremente.

__________
(*) Título nuestro
(1) Versión Libérrima

lunes, 3 de mayo de 2010

José Mario Branco (*): Alerta

 .

Canción revolucionaria portuguesa, compuesta e interpretada por José Mario Branco, miembro de la UDP y de los Grupos de Acción Cultural, dirigidos por el Partido Comunista Portugués (Reconstruido), tras el 25 de abril de 1974 en que cayó la dictadura salazarista.
.

Pelo PAO que ihes rouba a burguesia
Que os explora nos campos e nas fabricás
Operarios, camponeses, hao de un dia
Arrebatar o pode a burguesia
Abaixo a exploraçao!
Pelo pao de cada dia!
Pois claro!

Estribillo:


Pelo pao e pela paz
e pela nossa terra
pela independencia
 Alerta! Alerta!
as armas! as armas!
Alerta !!

Só teremos a PAZ definitiva
quando acabar a exploraçao capitalista
Camarada soldado e marinheiro
Lutemos juntos pela PAZ no mundo interiro
Soldados ao lado do Povo!
Pela Paz num mundo novo!

Estribillo:


Pelo pao e pela paz
e pela nossa terra
pela independencia
 Alerta! Alerta!
as armas! as armas!
Alerta !!

Pela TERRA que que lhes rouba esa canalla
pos monopólios e grandes proprietários
Camponeses, lutam p'la Reforma Agrária
p'ra dar a TERRA áqueles que a trabalha
Reforma Agrária faremos!
A terra a quem a trabalha
Pois claro!

Estribillo:


Pelo pao e pela paz
e pela nossa terra
pela independencia
 Alerta! Alerta!
as armas! as armas!
Alerta !!

Pela  INDEPENDENCIA NACIONAL
contra o dominio as grandes poténcias
Fora imperialismo internacional
que tem nas maos metade de Portugal
Abaixo o imperialismo!
Independéncia Nacional!
Pois claro!

Estribillo:


Pelo pao e pela paz
e pela nossa terra
pela independencia
 Alerta! Alerta!
as armas! as armas!
Alerta !!

Nao há povo que tenha LIBERDADE
enquanto houver na sua terra exploraçao
LIBERDADE nao se dá, só se conquista
Nao há reforma burguesa que resista
Democracia Popular!
E Dictadura Proletária!
Pois claro!

(Canción, traducción y texto aclaratorios tomados del libro 'Cantos de combate y vida'; páginas 34, 35; ediciones JOVEN GUARDIA, // ya desaparecida //; JCE (M-L); C/ Arenal nº 1, 4º 1-28013, Madrid; el año de edición no lo vemos; aunque en lápiz aparece 'Irun 1986'; ignoramos si esa será una fecha correcta, pero podría ser aproximada, el lugar ya se lee que es Madrid)

(*) Ver: http://pt.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_M%C3%A1rio_Branco

miércoles, 10 de marzo de 2010

Cos Cause: Palabras de una anciana cederista

Cos Cause: Palabras de una anciana cederista


Con pasos cortos y leves recorres las esquinas
apoyada en tu bastón torcido y brilloso y en tus convicciones
(usa bastón por vieja costumbre, ella se conserva fuerte)
cubriendo la guardia nocturna de nuestro CDR.

A veces en la noche me siento al lado de tu vejez
de tus arrugas llenas de historias
de tus palabras interesantes
de tu piel bien negra como si un pedazo de madrugada
se hubiera sembrado en ella ramificándose
para que me cuentes
cosas tan lejanas como tus canas
y otras no muy distantes
pero tan nuestras como nuestras carnes y tan sufridas.

Dices con voz ordenadamente triste
que tu padre murió machete en mano
coraje en pecho en el año mil ochocientos noventa y cinco
para evitar que en nuestra tierra
el enemigo depositara sus sombras
dice que el cuerpo ensangrentado de tu hijo mayor
era un himno enorme sobre las arenas de Playa Girón
por eso cuidas esta esperanza
que es cuidar la libertad que nace desde la sangre
de tu padre de tu hijo de tu sangre.
_________

Poesía Libre. Revista de Poesía. Ministerio de Cultura, Managua (Nicaragua) Año V. Número 15, diciembre de 1985.

Responsable: Julio Valle-Castillo

Consejo Editorial:
Carlos Calero (Monimbó); Juan Ramón Falcón (Condega); Marvin Ríos (Niquinohomo); Cony Pacheco (Subtiava); Gonzalo Martínez (Bluefields); Gerardo Gadea (Ejército Popular Sandinista)

martes, 23 de febrero de 2010

Oscar Oliva (*): Al volante de un automóvil, por la carretera panamericana de Tuxtla a Ciudad de México

De Tuxtla a Ciudad de México
hay más de 1.000 kilómetros de distancia
más de 1.000.000 de metros
más de 100.000.000 de centímetros

más las piedras
más los árboles

que no se pueden medir, ni contar,
que he recorrido tantas veces,
a tantos kilómetros por hora,
con mucho calor y viento por el Isttmo,
con lluvias torrenciales por el tramo de Veracruz,
que tratan de detener el carro, derribarlo en un barranco,
que he aprendido los nombres de los puentes,
de los axfisiados, hundidos
en las curvas y rectas de la carretera;
que he recorrido por dististos días y meses del año,
en la madrugada, en la noche, en el momento
en que cada tarde es una cigarra volviendo a su funda
primitiva, saltando al revés, a su condición de ninfa,
siente ese cansancio que nos prende la boca con un anzuelo,
que continúa en su hombro,
baja hasta el calcañar de los pies,
y escarba con una cuchara
el cráneo;
todavía siento, cuando voy caminando
de un lugar a otro, en esa trepidación de vida y muerte
a la que nos empuma la gramática o la cólera,
de regreso a casa, abriéndome paso
con un pico o una pala, o cuando
estoy sentado en una silla
o cuando acostado entre las piernas de la que amo,
ese cambio de velocidades, el esfierza del automóvil
al subirt una montaña, entrar a ese nudo de raíces,
el leve mareo al descender
y la velocidad que nos hace tragar el paisaje
o nuestras palabras;
la primera vez que llegué a la ciudad de México
no sabía a dónde dirigirme,
qué esquina cruzar,
era como comenzar un escrito,
estar acodado en una mesa frente a una hoja en blanco,
solo, con los hombros colgados hacia adelante
esperando el disparo que inicia el arranque,
la carrara que hay que ganar
y donde se es el único competidor,
una hoja que ardía en mis manos
como aa veces arden los tiraderos de basura de Santa Cruz Meyehualco
o como los camiones y traanvías en tiempos de rebelión,
que aullaba, que tenía hambre,
iba de un cuarto de azotea a la ciudad universitaria,
con libros bajo el brazo,
haciéndolos pedacitos y tirándolos
por la ventanilla del camión,
contaminando más la ciudad con Kant y Antonio Caso,
y ya sin ellos me bajaba en la mitad del camino,
entrada en una cocina econónima de las calle de Academia,
o a una cervecería
y en la noche a bailar a La Perla,
más tarde sentía la humedad de la muchacha
que se había acostado conmigo
una humedad que iba creciendo
como un universo en expansión
en unos cuantos metros cuadrados,
en unos cuantos metros cúbicos de aire;
y yo escribía en las bardas de la ciudad,
ampliaba el territorio, mi radio de acción,
entraba a calles espantosas
donde la gente se arrastraba,
desempleados que no tenían para comer,
rateros, tal vez criminales
que alargaban sus ojos hasta mi casa,

... (1)

en la mansión de Lo que el Viento se llevó,
ya es tarde, ya es tarde, nos decía la claridad,
se hacía la luz en la sala de cine,
había que ir a cenar y atravesar de nuevo el zócalo,
despedir a la amiga en la puerta de su casa,
después subir a la calle de Guatemala,
a dos cuadras dar vuelta a la derecha,
llegar de nuevo al poema recién comenzado,
entrar de nuevo a la expedición del sueño,
ir recogiendo muestras de distintos materiales,
para bajar de nuevo a la calle
al escuchar el ruido de los camiones
de carga y descarga, las voces de los vendedores ambulantes,
de los recogedores de basura,
de los niños que van a la escuela,
subir a un camión de pasajeros
junto a obreros y obreras,
el chofer lleva el radio encendido a todo volumen,
es difícil de llegar hasta la puerta de bajada del camión,
se toca el timbre, se prende un foco rojo al lado del volante,
caminar sin rumbo fijo por la estación de San Lázaro,
ver pasar un tren
que a la tierra arrancara su estructura
en seis de sus vagones una letra
que conforman la palabra H U E L G A
esos materiales que llevo en los bolsillos
los comparo con los que voy viendo en la calle,
llego hasta un puesto de jugos y pido uno de naranja,
los ferrocarrileros al pasar levantan el puño y saludan,
yo los saludo
parecen decirnos
la realidad son estos puños,
este tren,
el jugo de naranja ilumina todo mi cuerpo,
llego al sitio de reunión,
los cinco poetas están sentados alrededor de una mesa
alguien lee un poema, yo los observo
"tienen la edad que yo tenía cuando los conocí", pienso
se ha quedado inmóviles fijos como en una fotografía
en actitud de golpear la mesa,
con el lápiz en las manos,
con una copa al lado de cada uno,
tienen la edad de nuestros hijos,
edad que ha pasado vertiginosamente,
tal como el descenso por las montañas de Oaxaca,
donde parece que la carretera engendra otra carretera,
donde el menor descuido puede llevarte al precipicio,
donde parece que los frenos no responden,
se ha perdido el control del auto,
llego hasta la fotografía y la cuelgo en una de las paredes de mi casa,
llego por primera vez a la ciudad de México,
soy un hombro más de la mulitud al dar un paso,
gases lacrimógenos me hacen rabiar,
trenes descarrilados o incendiados en las terminales,
las vías levantadas, y el ataque
del ejército, policías y granaderos
en formación a paso de batalla,
el zócalo reducido a un culatazo en la frente,
vendrán otras batallas, nos decía José Revueltas,
los ferrocarrileros pasan frente a mi levantal el piño y saludan,
salen de una cárcel para entrar en otra,
pasan a la ilegalidad, a sus escondrijos,
tomo nota, apunto todo esto,
no soy mas que un cronista,
que ha visto caer a sus amigkos,
que ha enterrado a sus muertos,
que se ha bañado de viento,
lleno de contradicciones y fantasmas,
de asperezas y afirmaciones,
con la espalda remendada tantas veces,
de nuevo amando, avizorando el futuro
que estan difícil retener en la frente del telescopio,
negando ese futuro, de nuevo odiando,
de nuevo comenzando, en fin
iniciando el viaje partiendo del mismo lugar,
dirigiéndome al mismo lugar,
descendiendo por la carretera, frenando,
tocando el claxon, haciendo cambio de luces,
cambiando de velocidades, atento
al deslizamiento de las llantas, poniendo
en acción los limpadores del parabrisas,
vigilando la aguja que marca el contenido del tanque de gasolina,
bajando a gran velocidad, en fin
hasta llegar al lugar donde estoy sentado escribiendo,
al final de todo,
esperanzado,
frenando bruscamente
para no atropellar todo lo que llevo escrito
y a mi mismo.
Para continuar ascendiendo y descendiando.

_______________
(*) Poeta mexicano

(1) Los puntos indican que se corta el poema ahí, pues en la revista la página siguiente está en blanco
__________
Poesía Libre. Revista de Poesía. Ministerio de Cultura, Managua (Nicaragua) Año V. Número 15, diciembre de 1985.

Responsable: Julio Valle-Castillo

Consejo Editorial:
Carlos Calero (Monimbó); Juan Ramón Falcón (Condega); Marvin Ríos (Niquinohomo); Cony Pacheco (Subtiava); Gonzalo Martínez (Bluefields); Gerardo Gadea (Ejército Popular Sandinista)

viernes, 12 de febrero de 2010

Roque Dalton: Siempre vieron al pueblo... (*)

Roque Dalton: LOS POLICIAS Y LOS GUARDIAS

///

Siempre vieron al pueblo
como un monton de espaldas que corrían para allá
como un campo para dejar caer con odio los garrotes.

Siempre vieron al pueblo como el ojo de afinar la puntería
y entre el pueblo y el ojo
la mira de la pistola o la del fusil.


(Un día ellos también fueron pueblo
pero con la excusa del hambre y del desempleo
aceptaron un arma
un garrote y un sueldo mensual
para defender a los hambreados y a los desempleadores.)

Siempre vieron al pueblo aguantando
sudando
vociferando
levantando carteles
levantando los puños
y cuando más diciéndoles: "Chuchos hijos de puta el día les va a llegar".

( Y cada día que pasaba
ellos creían que habían hecho el gran negocio
al traicionar al pueblo del que nacieron :
"El pueblo es un montón de débiles y pendejos —pensaban—
qué bien hicimos al pasarnos del lado de los vivos y de los fuertes").

Y entonces era de apretar el gatillo
y las balas iban de la orilla de los policías y los guardias
contra la orilla del pueblo
así iban siempre
de allá para acá
y el pueblo caía desangrándose
semana tras semana año tras año
quebrantado de huesos
lloraba por los ojos de las mujeres y los niños
huía de espanto
dejaba de ser pueblo para ser tropel en guinda
desaparecía en forma de cada quién que se salvó para su casa
y luego nada más
soló los Bomberos lavaban la sangre de las calles.


(Los coroneles los acababan de convencer:
"Eso muchachos —les decían—
duro y a la cabeza con los civiles
fuego con el populacho
ustedes también son pilares uniformados de la Nación
sacerdotes de primera fila
en el culto a la bandera el escudo el himno los próceres
la democracia representativa el partido oficial y el mundo libre
cuyos scrificios no olvidará la gente decente de este país
aunque por hoy no les podamos subir el sueldo
como desde luego es nuestro deseo".)

Siempre vieron al pueblo
crispado en el cuarto de las torturas
colgado
apaleado
fracturado
tumefacto
asfixiado
violado
pinchado con agujas en los oídos y los ojos
electrificado
ahogado en orines y mierda
escupido
arrastrado
echando espumitas de humo sus últimos restos
en el infierno de la cal viva.

(Cuando resultó muerto el décimo Guardia Nacional. Muerto por el pueblo
y el quinto cuilio bien despeinado por la guerrilla urbana
los cuilios y los Guardias Nacionales comenzaron a pensar
sobre todo porque los coroneles ya cambiaron de tono
y hoy de cada fracaso le echan la culpa
a "los elementos de tropa tan muelas que tenemos".)

El hecho es que los policías y los guardias
siempre vieron al pueblo de allá para áca
y las balas sólo caminanba de allá para acá.
Que lo piensen mucho
que ellos mismos decidan si es demasiado tarde
para buscar la orilla del pueblo
y disparar desde allí
codo a codo junto a nosotros.

Que lo piensen mucho
pero entre tanto
que no se muestren sorprendidos
ni mucho menos pongan cara de ofendidos
hoy que ya algunas balas
comienzan a llegarles desde este lado
donde sigue estando el mismo pueblo de siempre
sólo que a estas alturas ya viene de pecho
y trae cada vez más fusiles.

__________
Poesía Libre. Revista de Poesía. Ministerio de Cultura, Managua (Nicaragua) Año V. Número 14, marzo de 1985.

Responsable: Julio Valle-Castillo

Consejo Editorial:
Carlos Calero (Monimbó); Juan Ramón Falcón (Condega); Marvin Ríos (Niquinohomo); Cony Pacheco (Subtiava); Gonzalo Martínez (Bluefields); Gerardo Gadea (Ejército Popular Sandinista)

(*) El título es nuestro

miércoles, 27 de enero de 2010

René Depestre: Más allá (*)

(homenaje, recuerdo y reconocimiento al martirizado pueblo haitiano que nos legó su rebeldía contra los esclavizadores y triunfó encabezado por sus jefes esclavos como ellos, en uno de sus hijos, el poeta René Depestre)

René Depestre: Intemperies 99

A Pierre Tournier

+

Más allá de las viñas anegadas
más allá de las casas estalladas
y de los sueños evaporados,
más allá de los ojos que todo lo perdieron,
más allá de las vidas que la lluvia deshonró,
en la herida más dolorosa del espíritu
la cicatriz va labrando su labor de ternura:
los candorosos pájaros aprenden a cantar
de nuevo en el silencio de las muchedumbres.


Lézignan-Corbières, noviembre 1999

(Versión de Iswe Letu)

(*) El título es nuestro

martes, 22 de diciembre de 2009

Auxiliadora Espinoza: El sol se ha ido velozmente

Auxiliadora Espinoza: El sol se ha ido velozmente

*


El sol se ha ido velozmente
En la noche, sueve
tus pasos se han oído
tras el gotear de la lluvia.


-


Talleres de Poesía de Jinotega

*


Poesía Libre. Revista de Poesía. Ministerio de Cultura, Managua (Nicaragua) Años IV. Número 10, enero de 1984.

Responsable: Julio Valle-Castillo

Consejo Editorial:

Carlos Calero (Monimbó); Juan Ramón Falcón (Condega); Marvin Ríos (Niquinohomo); Cony Pacheco (Subtiava); Gonzalo Martínez (Bluefields); Gerardo Gadea (Ejército Popular Sandinista)

viernes, 4 de diciembre de 2009

Reina María Rodríguez: Para cualquier árbol muerto

aquí


antes había un árbol


que quizá dio poca sombra


y alguna vez echó flores moradas


que pisamos sin querer,


antes allí había un árbol


hoy sólo está el tronco


donde me siento a pensar.


el tronco estaba enfermo


y alguien vino y lo cortó.


pero es bueno sentarse en el tronco de un árbol


muerto aún al saber


que no crecerán sus ramas nuevamente


y nunca podremos arrancar


de la tierra


sus raices.

__________
Poesía Libre. Revista de Poesía. Ministerio de Cultura, Managua (Nicaragua) Año V. Número 14, marzo de 1985.

Responsable: Julio Valle-Castillo

Consejo Editorial:
Carlos Calero (Monimbó); Juan Ramón Falcón (Condega); Marvin Ríos (Niquinohomo); Cony Pacheco (Subtiava); Gonzalo Martínez (Bluefields); Gerardo Gadea (Ejército Popular Sandinista)

viernes, 30 de octubre de 2009

Juan Urbina Osegueda: Muchacha

Juan Urbina Osegueda: Muchacha

+

Muchacha de pelo amarillo y ojos verdes
te conocí una tarde cuando el sol
se iba ocultando.
Tocabas guitarra
y yo escuché canciones.
Detrás de tus labios
--------------------unos dientes blancos
blancos como los lirios que florecen en julio.
Vos me hacés recordar a otra machacha
que vi una mañana
en el jardín
cortando flores de banderas amarillas.

Taller de Poesía de Estelí

*

Poesía Libre. Revista de Poesía. Ministerio de Cultura, Managua (Nicaragua) Años IV. Número 10, enero de 1984.

Responsable: Julio Valle-Castillo

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jueves, 29 de octubre de 2009

Celso Emilio Ferreiro: El Mercader

Celso Emilio Ferreiro: El Mercader

+

En la triste sociedad que lo nutría,
regida por la ley de los escalatorres,
las cosas no eran buenas ni malas,
eran sólo pérdidas y ganancias.

Todo era producto y mercancia,
y todo tenía precio, incluso el alma.

Pongamos, pues, un precio razonable
a quien vivió con gusto en este fango
y ahora está pudriéndose en la tierra
que nunca amó: un kilo de barro.

+

Poesía Libre. Revista de Poesía. Ministerio de Cultura, Managua (Nicaragua) Años IV. Número 10, enero de 1984.

Responsable: Julio Valle-Castillo

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miércoles, 14 de octubre de 2009

Juan Ramón Jiménez: Rubén Darío

Rubén Darío por Juan Ramón Jiménez

8 de febrero de 1916

Peregrinó mi corazón y trajo
de la sagrada selva la armonía.

Rubén Darío

*

I
No hay que decirlo más. Todos lo saben
sin decirlo más ya.
¡Silencio!
-Es un crepúsculo
de ruinas, deshabitado, frío
(que parece inventado
por él, mientras temblaba),
con una negra puerta
de par en par.
Si. Se la ha entrado
a América su ruiseñor errante
en el corazón plácido. ¡Silencio!
Si. Se le ha entrado
a América en el pecho
su propio corazón. Ahora lo tiene,
parado en firme, para siempre,
en el definitivo
cariño de la muerte.

*
II
Lo que él, frenético, cantara,
está, cual todo el cielo,
en todas partes. Todo lo hizo
fronda bella su lira. Por doquiera
que entraba, verdecía
la maravilla eterna
de todas las edades.

*

III
La muerte, con su manto
inmenso, abierto todo
por tanta armonía reentrada,
nos lo quitó.
Está, ¡rey siempre!,
dentro, honrado el sepulcro,
coronado de toda la memoria.

*

IV
¡Ahora si, musas tristes
que va a cantar la muerte!
¡Ahora si que va a ser la primavera
humana en su divina flor! ¡Ahora
sí que sé dónde muere el ruiseñor!
¡No hay que decirlo más!
¡Silencio al mirto!

*
Boston,
12 de marzo

*

Juan Ramón Jiménez

lunes, 21 de septiembre de 2009

Dubo: Un reclamo de Dios

Dubo: Un reclamo a Dios
*
Poesía de África
*
Canto compuesto por el poeta Dubo

*

¿Por qué me has mandado al mundo?
Si hubiera sabido no hubiera venido.
El niño es ignorante en el vientre de su madre.
Si hubiera sabido, me hubiera quedado en el más allá.

*

(Tomado de 'Poesía Libre', número 14; revista de poesía; Ministerio de Cultura, Managua-Nicaragua; año V; marzo de 1985)

jueves, 23 de julio de 2009

Jaime Jaramillo Penesso: Conclusiones del Estado Mayor

Jaime Jaramillo Penesso: Conclusiones del Estado Mayor


¿Una Universidad (sic)
ocupada porel ejército
es una universidad tranquila?

Es una universidad tranquila.

¿Una universidad sin estudiantes
es una universidad tranquila?

Es una universidad tranquila.

¿Una universidad sin profesores
y sin tiza
es una univeridad tranquila?

Es una universidad tranquila.

Conclusión Señor Presidente:

una universidad sin profesores
sin estudiantes y ocupada por el ejército
es una universidad tranquila.




Revista 'Poesía libre'. Ministerio de Cultura (Managua, Nicaragua) Año IV, número 10, enero de 1984