viernes, 20 de abril de 2007

Lope de Vega: 'Muerte de Albania'

¿A dónde vas con alas tan ligeras,
del hemisferio nuestro al tuyo opuesto,
divino sol en el oriente puesto,
donde fuera más justo que nacieras?


Apenas te gozaron las riberas
del Tajo, a ser tu antípoda dispuesto,
cuando las cubres de ciprés funesto,
robando en ti sus verdes primaveras.


Los duros jaspes, los rebeldes bronces,
se ablandan escuchando mis enojos:
dime, pues ya te vas, si podré verte.


Así Fabio lloraba. Albania entonces
miróle, y quiso hablar, cerró los ojos,
y respondióle lo demás la muerte.

Lope de Vega
Soneto XXX

miércoles, 18 de abril de 2007

Jon Juaristi: Jardín de Abando

A Javier Corcuera

'... el año 82 -¡bendito el día en que conocí a mi Patria, y eterna gratitud a quien me sacó de las tinieblas extranjeristas!- una mañana en que nos paseábamos en nuestro jardín, mi hermano Luis y yo, entablamos una discusión patriótica.'
Sabino Arana Goiri

'El sol de la libertad ha salido del bosque'
Himno nacionalista

'Hay indios de pradera y hay indios de jardín'
Gabriel Moral Zabala

Aquí Bilbao no tiene parte alguna
ni llegan de las minas los rumores.
Sabino y Luis pasean entre flores
bajo la luz dorada de la luna.

Rompe la calma nemorosa y bruna
el dulce lamentar de dos pastores.
-¿Sabes, Sabino, o tempora o mores,
que fuimos nobles incas en la puna?

¿Que ya suena la quena, que ya atruena
el fragor del broquel y de la azcona
cumbres de Machu Pichú y Villasana,

con razón sana por lo siempre Mena?
Mira el monte preñado de borona.
Mira como se acerca la mañana.

Jon Juaristi
('Diario de un poeta recien cansado')

jueves, 12 de abril de 2007

Reseñas del 'Sectario': 'Como un botón'

Juan Kruz Igerabide


COMO UN BOTON


El Sectario se lleva una gran alegría cuando su amigo, Juan Kruz Igerabide le envía estas 'palabras con sandalias'. Se trata de un libro de poemas, bilingüe, es decir en euskera y castellano, como debe ser para los que no somos euskaldunes.
Y no es una editorial cualquiera la que se lo9 ha editado, no, sino, nada más y nada menos que la Editorial ANAYA y en su colección LIBURU ZOPA.
Ya en otra ocasión dimos noticia de la publicación de su libro 'Poemas para la pupila' de la que nos había mandado una muestra antes de sacarlo a la luz. Entonces la profesora y poetisa, Isabel Escudero, nos preguntó si eran haikus. No supimos qué contestarle, pero en esta ocasión Juan Kruz reconoce la influencia de esa métrica japonesa. Son, efectivamente, casi todos, poemas de tres versos a los que le ha puesto delicadas ilustraciones Elena Odriozola.
El amigo del Sectario, Igerabide, entró en la literatura de la mano de la poesía. Ahora ya tiene numerosos libros de cuentos para niños, algunos en nuestra biblioteca. El Sectario piensa que es mejor poner algún ejemplo de su poesía y lo hace:
La sonrisa del hombre,
la sonrisa de la mujer,
un beso, y yo.
Que dicho en euskera suena así:
Gizonaren irribarrea,
emakumearen irribarrea,
musu bat, eta ni.
Juan Kruz Igerabide - Juan Cruz Iguerabide

LEÍDO EN LA PÁGINA 46 DE LA REVISTA 'CAMINAR CONOCIENDO', NÚMERO 9 DE
JULIO DEL 2.001

José Luís Morante: 'Libro de inventario y arqueología submarina'

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LIBRO DE INVENTARIO
Y ARQUEOLOGÍA SUBMARINA
Por José Luis Morante



Arturo Ledrado (Madrid, 1959) nos mostró sus poemas iniciales en un libro de título premo­nitorio, Encuentro en Rivas, un trabajo colectivo que aglutinaba firmas conocidas e inédi­tas. Desde entonces ha desarrollado una amplia labor como editor y activista cultural y ha colaborado con frecuencia en medios de comunicación. Hace un lustro creó la Asociación Prima Littera y por eso, con frecuencia, su nombre ha estado más relacionado con la infraes­tructura del libro que con la producción de textos propios. Sin embargo, en él la escri­tura es vocación temprana como lo atestiguan los relatos ahora reunidos en Libro de Inventa­rio (Encuentro en Rivas, Madrid, 1999), carta de presentación en solitario rescatada de carpe­tas sepias y oscuros cajones, una entrega que bien podría titularse Cajas chinas.
Con prólogo de Norberto Romero, el conjunto acoge 22 textos de un amplio escaparate argu­mental y estilístico, como si hubieran sido escritos en tiempos y atmósferas sucesivas. Los hay que imitan la caligrafía solemne y sentenciosa de un informe funcionarial, como el titu­lado “En su defensa expone”; otros recuerdan relatos de tradición oral para alegrar las sobreme­sas del invierno, e incluso alguno corresponde a la percepción esteticista de una anota­ción de dietario –“Sinfonía azul” sería un buen ejemplo-. Otros son palimpsestos de algu­nos autores de culto como Julio Cortazar o Juan Rulfo, dormitan en zonas fronterizas en­tre el artículo periodístico y el relato minimalista.Entre estos cuentos y su poemario de presentación hay muchos lazos de parentesco y no po­cos caminos de ida y vuelta. El título de su poemario es Arqueología submarina cuyo sentido atestiguan algunos versos de su poema “Bajo llave”. En esta composición leemos:
“No vaya a ser que a cada instante
un objeto común y ajado nos recuerde
que ayer pasó,
que una parte significativa de nosotros
es ya materia de arqueólogos”.
Por tanto, su poética sugiere que la escritura aborda el rescate de las muertes domésticas que conviven con nosotros, como si fuéramos escombros de una civilización antigua que alguien reconstruye a partir de un le­gado semiderruido.
Abunda en los versos una simbología de la destrucción. Así el diluvio, esa lluvia copiosa que cuando amansa permite a la paloma regresar con una ramita de olivo en el pico; pero que ha libe­rado al basilisco que ha borrado del mapa unicornios y grifos y sirenas, ha marchitado sue­ños y esperanzas y ha dejado el nivel de las aguas en su cota de diario. Ninguna simbolo­gía implícita hay en la muerte, una de las obsesiones redundantes de Arturo Ledrado; la muerte como una puerta a la sombra, según explicita el poema “Fondos de inversión”.
Otro gran filón argumental del libro es la poesía urbana: la ciudad como entorno y latido, una aglomeración de coordenadas geográficas precisas, un Madrid arquetípico que acumula sole­dad y desarraigo, monotonía y horarios laborales, mendigos y rostros que se pierden para siem­pre al doblar una esquina.
Ambos libros se complementan y nos dejan las primeras fotos de una voz nueva a la que desea­mos los mejores itinerarios. Ilusión y oficio no le faltan.
José Luis Morante
Sin tiempo para mentar:
El veneno de las rosas de Pilar Narbón; Las mariposas azules de José A. Aguirre; Un rey golpe a golpe; Obra periodística de César M. Arconada.
TOMADO DE LAS PÁGINAS 46-47 DE LA REVISTA 'CAMINAR CONOCIENDO', NÚMERO 9 DE JULIO DEL AÑO 2.001

Reseñas del 'Sectario': 'Sangre de Luna'

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SANGRE DE LUNA

Félix Rosado publica "Sangre de Luna", un drama épico y romántico. El escritor navero relata en su novela las historias de un bandolero. La guerra de Cuba y la Andalucía del siglo XIX español son escenarios de la novela "Sangre de Luna" publicada por nuestro amigo y paisano Félix Rosado, escritor y periodista de Las Na­vas del Marqués. Brand Editorial ha puesto en el mercado la obra de este autor que fue viva­mente elogiado durante la presentación del libro en el Ateneo de Madrid. El también escritor Raúl del Pozo, columnista del periódico El Mundo y comentarista de televi­sión, ejerció de padrino en el lanzamiento literario de Félix, de quien dijo que po­see "talento de escritor" como demuestra su novela Sangre de Luna. "Tiene todas las caracterís­ticas que según Faulkner debe tener un escritor: experiencia, sentido de la observa­ción e imaginación"; después de leer su novela, lo primero que hay que decir es que el lector no se aburre en ningún momento; en su novela pasa de todo, y asistimos en un libro dividido cla­ramente en dos partes a dos historias totalmente distintas; en la primera parte, Sangre de Luna recorre las desventuras vividas y sufridas por los españoles en la guerra de Cuba: cien mil soldados luchan contra la insurrección de los hacendados, criollos y morenos, ochenta mil es­tán enfermos o heridos; en el matadero de Cuba morían a miles después de pasar grandes cala­midades, hambre y males de salud: "llegaron a un fuerte y se murieron entre balas y enferme­dades, dicen que son peores la disentería, el tifus y la viruela que el fuego del ene­migo", relata.La historia de la guerra está basada en hechos reales, aunque el autor recurre a la ficción para re­crear un escenario dantesco en los cuarteles, los barcos, el mar, las sierras de Cuba. Los espa­ñoles conocen que España perdió la isla de Cuba "pero no se conoce demasiado lo cruel y sangrienta que fue esta guerra", dice el autor. "Los soldados sufrían con auténtico terror las temi­bles cargas de machete de los mambises". La segunda parte de la novela cuenta la historia de un superviviente de aquella guerra, la de un soldado que se convierte en bandolero tras cometer un crimen pasional; aparece aquí el drama romántico en la Andalucía de los caciques y los terratenientes, "donde nadie da un real por nadie". El protagonista, Curro Córdoba, se enamora de una mujer desconocida, según los vati­cinios de una pitonisa. Cuentos y leyendas desfilan por sus páginas, personajes históricos, el mundo taurino de la época (Pedro Romero, el torero que mató más de cinco mil toros), bandole­ros (el Tragabuches, los Siete Niños de Écija), los reyes Isabel II, Alfonso XII, María de las Mercedes, Prim, Ramón y Cajal, la pena del garrote vil. Según dijo Raúl del Pozo "es una novela de talento; no se la pierdan".

(tomado de la página 47 de la revista 'Caminar Conociendo', número 9 de julio de 2001)

OVIDIO PÉREZ MARTÍN: 'CONOCIMIENTO, REVELACIÓN, LENGUAJEs'

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CONOCIMIENTO, REVELACIÓN, LENGUAJES

Por Ovidio Pérez Martín

No es este librito de 32 páginas –Conocimiento, revelación, lenguajes; Antonio Gamoneda; Cua­dernos del Noroeste, 3; La Biblioteca IES.; León: Lancia, 2000- un conjunto de poemas. An­tonio Gamoneda, insistiendo en la línea de su librito “El cuerpo de los símbolos”, expone en este ensayo su saber sobre la poesía a partir de su revelación, intensa y amorosa, con ella.
La cita de José Luis Pardo que abre el cuaderno es reveladora de lo que luego Gamoneda irá desarrollando: “El poder de la palabra para deshacer significados establecidos es, sin duda al­guna, un poder subversivo y liberador.”
El lenguaje –escribe Gamoneda- genera conocimiento cuando las cosas ya tienen nombre. Pero el poema generalmente nombra lo desconocido, lo que en ese momento en que germina el poema se va descubriendo, antes no visto ni sentido. Nombrar lo recién nacido es revela­ción, es su despliegue. Se me ocurre añadir, para ilustrar lo que Gamoneda dice, lo siguiente: Hubo un tiempo en que los árboles no existían, no tenían nombre. Solo cuando el hombre dijo ár­bol, el árbol se desprendió de todo lo que le encubría: y resultó ser hermoso, derecho o tor­cido, y, además, el viento movía sus hojas.
Gamoneda pone en evidencia dos maneras de lenguaje: uno es el lenguaje informativo, conven­cional, socialmente pactado y que, a veces, sirve como transmisión del conocimiento del mundo: el lenguaje científico; a veces expone hechos imaginarios: el lenguaje literario; y, a veces, se degrada hasta hacerse políticamente correcto.
Con el lenguaje informativo tiene mucho que ver el “pensamiento programadamente débil” que se identifica con un liberalismo falaz propio de las democracias ‘occidentales’. Cita Gamo­neda a Valente: “la privación de sentido (...) es el arma por antonomasia de la democra­cia”. Y dice rotundamente: “instalarse en el pensamiento débil es una inmoralidad”. Añade por su cuenta Gamoneda: “Que la escritura que se supone poética esté impregnada de éste no-pensamiento es una añadidura dolorosa. Sólo la rebeldía del pensamiento poético utó­pico, que resultará irrealista y anormal respecto de la despreciable y débil normalidad al uso, tiene dignidad y ese ‘sentido’ de que hablan Bernard Noel y Valente; sólo –de acuerdo con José Luis Pardo- la rebeldía de la creación libre puede ser crítica y mantener valor moral frente a la existencia dirigida. Este es un asunto para la conciencia, pero lo es también para el lenguaje. Naturalmente, ir de irrealista o hermético sin más, no otorga cédula de poeta, pero la analogía del lenguaje minirrealista pretendidamente poético (ése que se promueve poco menos que en términos de mercado y que está casi ‘oficializado’ en España) con los len­guajes informativos instrumentados por los poderes económico y político en sus tecnologías me­diáticas, es la prueba de su debilidad moral añadidura a la debilidad estética” (pag. 21). La cita ha sido larga pero se hace un diagnóstico real y preciso del estado actual de la poesía en este Reino.
Otro es el lenguaje creador, el lenguaje de la revelación, que es el lenguaje verdaderamente poé­tico. El lenguaje es algo muy diferente de los otros, también del literario. La revelación por la palabra, el lenguaje poético, nace –al menos Gamoneda está convencido de ello- en la ‘confusión’ de una causa musical y una causa significativa: es un “pensamiento que canta”. Este lenguaje también es creación y de la creación nace realidad siempre.
Habla también Gamoneda, con respecto a este lenguaje creador, de ‘memoria de partes’, es de­cir, recuerdo fragmentado para comprender el todo. Y la memoria es conciencia del tiempo vi­vido y desaparecido. Y, sin embargo, se escribe poesía por y para el placer. Si para Parméni­des la vida es producto de contrarios, para Gamoneda la poesía se genera desde la memo­ria de lo perdido, desde la herida del tiempo y para suturar esta herida. La palabra poé­tica es palabra que cura, y engendra –por eso produce placer- el momento siguiente, viviente. De ahí la necesidad de la poesía.
Este lenguaje de creación / revelación, primordial para el conocimiento pues es semilla del len­guaje, es el propio de la poesía.
Y termina Gamoneda: “Enorme, irreversible conquista ésta (el lenguaje poético), aunque no les parezca así a quienes han salido de sí mismos y han puesto, quizá, sus mejores potencias para entrar, conscientes o no, en la obediencia al poder y ayudar desde el pensamiento débil a sus intereses”.

Ovidio Pérez Martín

(en la página 47 de la revista 'Caminar Conociendo', número 9 de julio de 2001)

Reseñas del 'Sectario': 'UN PROTESTANTE SEVILLANO: FUENTE ESENCIAL DE HAMLET'

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UN PROTESTANTE SEVILLANO: FUENTE ESENCIAL DE “HAMLET”


En el número anterior de Caminar conociendo se daba a conocer el libro de Francisco Ruiz de Pablos mediante parte de un artículo del propio autor; el Sectario dice “parte” puesto que todo el artículo no pudo publicarse al llegar tarde y no haber espacio; el Sectario no podía cali­brar la valía de tal ensayo al no ser especialista en Shakespeare; algunos se admiraron, eso sí, de la valentía del profesor Ruiz de Pablos al atacar otro libro sobre Shakespeare del se­ñor Trillo; y es que estos saben de la larga mano del poder; aunque quizás no se han dado cuenta de que hay libertad de expresión, o... si se han dado cuenta desconfían de ella.

Ahora el Sectario lee un artículo -y se alegra mucho- en la revista Insula, número 649-650 en el que, desde Cornell University, Ciriaco Morón Arroyo dice lo siguiente (y es sólo el co­mienzo del artículo): "EL PROFESOR FRANCISCO RUIZ DE PABLOS ACABA DE PUBLICAR UN LIBRO EN PRINCIPIO SORPRENDENTE, Y, EN ÚLTIMA INSTANCIA, REVOLUCIONARIO. SU TÍTULO: 'UN PROTESTANTE SEVILLANO: FUENTE ESENCIAL DE HAMLET'. DESCUBRIR UNA FUENTE DESCONOCIDA DE HAMLET ES UN LOGRO QUE LOS ESPECIALISTAS RECIBEN, POR DE PRONTO, CON SOSPECHA. PORQUE, ¿SE PUEDE DESCUBRIR ALGO NUEVO SOBRE SHAKESPEARE EN EL PLANO DE LA ERUDICIÓN? SI, ADEMÁS, ESA FUENTE MERECE EL CALIFICATIVO DE 'ESENCIAL', NO HAY TÉRMINO MEDIO: O ES UNA CHALADURA O UNA ENERME APORTACIÓN A LOS ESTUDIOS SOBRE LA OBRA QUIZÁ MÁS FAMOSA DE LAS LITERATURAS MODERNAS. PUES BIEN, A MI PARECER -DICE CIRIACO MORON ARROYO- EL ESTUDIO DEL PROFESOR RUIZ DE PABLOS NOS BRINDA ESA APORTACIÓN".
Pues, lo dicho por el Sectario: felicidades, amigo Francisco, esperamos nos mandes algún día EL LIBRO.


DE LAS PAGINAS 45, 46, y 47 DE LA MISMA REVISTA 'CAMINAR CONOCIENDO'